Dialogos fuertes. Historias pasadas. Intriga y suspenso. Buenos elementos para un cuento de este tipo.
Que buen ejercicio viejo apa. La verdad me gustó mucho, pues entre líneas se conocen los personajes y una historia bastante amplia.
Un abrazo
Liliana
· 3 years ago
¡Qué buena historia! Lástima que el gringo sea el que sale ganando. Me gusta muchísimo cómo la has narrado. ¿Inspirada en un caso real?
Andrés David
· 3 years ago
Crig: gracias, hace rato quería escribir algo que dependiera más de los diálogos. Me estaba quedando en la descripción de la situación.
Liliana: no en un caso real, pero si en algunos sitios y personas. No pensaba que fuera a terminar ganando pero el maldito me obligo, lo juro... jajaja.
El Negro-Rafa
· 3 years ago
Don Andres, muy buena historia... buenos dialogos, y encarretadores
Saludos
ApoloDuvalis
· 3 years ago
Ah, muy buena historia. Hay desarrollo de los personajes a cuentagotas (sin ser explícitos) y la historia se deja leer sin problema. Casi diría que está contada de tal forma que resulta a prueba de tontos (por eso la disfruté tanto a pesar de la extensión).
Por otro lado, me encanta que le hayas hecho un fugaz homenaje a ese personaje ilustre de nuestra identidad nacional, la sempiterna y omnipresente bolsa plástica de franjas azules y blancas. Tal vez algún día estos cuentos logren hacer por la bolsa lo mismo que Spiderman hizo por New York: poner elementos reales en el imaginario fatástico colectivo.
Que buen ejercicio viejo apa. La verdad me gustó mucho, pues entre líneas se conocen los personajes y una historia bastante amplia.
Un abrazo
¿Inspirada en un caso real?
Liliana: no en un caso real, pero si en algunos sitios y personas. No pensaba que fuera a terminar ganando pero el maldito me obligo, lo juro... jajaja.
Saludos
Por otro lado, me encanta que le hayas hecho un fugaz homenaje a ese personaje ilustre de nuestra identidad nacional, la sempiterna y omnipresente bolsa plástica de franjas azules y blancas. Tal vez algún día estos cuentos logren hacer por la bolsa lo mismo que Spiderman hizo por New York: poner elementos reales en el imaginario fatástico colectivo.